Pastoralaren Goiburua

¡Atrévete a ser luz!  / Argia izatera auzar zaitez!  / Dare to be light!

Jesús dijo de sí: Yo soy la luz del mundo, es decir… yo he venido para enseñaros, para acompañaros en vuestro trayecto, para ayudaros a alcanzar vuestra meta…

Quienes se relacionan con Jesucristo se llenan de alegría porque Él les descubre dónde se encuentra la vida verdadera, la felicidad auténtica; Él ayuda a mirar la vida con ojos nuevos.

Eso les pasó a sus primeros amigos Juan y Andrés, que estuvieron con Él y fue tanto el impacto, que después de mucho tiempo aún recordaban sus palabras y la hora y, entusiasmados, llamaron a otros a contarles (Jn 1, 38-39).

Una experiencia semejante tuvieron los dos de Emaús, que cuando reconocen a Jesús caen en la cuenta de que el “corazón les ardía” y corren a contarlo y a formar comunidad (Lc 24, 13-25).

Hoy también hay personas, hay niños y jóvenes que se encuentran con Jesús y le siguen haciendo el bien, siendo luces en medio de la oscuridad. Algunos son reconocidos públicamente:

  • Iqbal Masih – niño líder de la lucha contra la esclavitud infantil.
  • Malala Yousafzai – niña paquistaní, premio nobel de la paz, defensora del derecho a la educación de las niñas.
  • Dora Alonso, con 18 años de edad, es miembro de la numerosa comunidad indígena maya de Guatemala y se pronuncia contra la discriminación que padecen todos los indígenas, en particular las mujeres y las niñas.

Otros, sin saberlo, son conducidos por Jesús y, como Él, también iluminan el mundo, se
ocupan de ayudar a otros, de amar (Dios es amor. Donde hay amor allí está Dios).
¿Y nosotros?